Optimizar el proceso de cálculo de pérdida de beneficios

Desde AFM, recomendamos comenzar analizando el estado de resultados de la empresa y recurrir a la ayuda de la aseguradora en caso de dudas

¿La mera idea de rellenar una hoja de cálculo de pérdida de beneficios le provoca escalofríos tanto a usted como a su cliente? Si su respuesta a esta pregunta es «sí», le aconsejamos que siga leyendo este artículo para descubrir algunos consejos útiles que le ayudarán a eliminar algunas de las dificultades típicas de este trámite.

Desde AFM, aconsejamos siempre comenzar analizando el estado de resultados del cliente. Todos los apuntes incluidos en las cuentas de la compañía pueden utilizarse como base para rellenar la hoja de cálculo de pérdida de beneficios. Este método elimina, además, cualquier posible especulación acerca de qué elementos debemos añadir o sustraer. Basta con asignar porcentajes de variabilidad a cada uno de los apuntes. 

Determinar los gastos fijos y variables

Los gastos fijos se caracterizan por fluctuar poco a medida que cambian los niveles de ingresos de la empresa y pueden continuar incluso aunque se detenga la actividad de la compañía. Se trata de gastos que no están asociados directamente a la generación de ingresos, pero que son necesarios para mantener la actividad del negocio. Algunos ejemplos de gastos fijos son los salarios, la depreciación, los impuestos sobre bienes inmuebles, los alquileres y, por supuesto, las primas de seguro. 

En el otro extremo de la balanza, encontramos los gastos variables. A diferencia de los anteriores, estos sí que tienden a fluctuar con los ingresos y no son susceptibles de continuar en caso de que cesen las actividades de la empresa. Se trata, por tanto, de gastos relacionados directamente con la generación de ingresos. Entre los ejemplos de este tipo de gastos encontramos la mano de obra directa, las comisiones y (en cierta medida) los suministros. Los gastos variables son los que más tiempo y esfuerzo requieren a la hora de rellenar una hoja de cálculo de pérdida de beneficios. A la hora de reportarlos, el objetivo pasa siempre por cuantificar el porcentaje de variabilidad, en función de la tendencia con la que fluctúa el gasto en cuestión según los ingresos de la compañía. 

Recurrir a la ayuda de expertos financieros 

En caso de dudas, es siempre recomendable utilizar los recursos disponibles a nuestro alcance. La mayoría, si no todas, las aseguradoras cuentan en plantilla con expertos financieros. Estos profesionales pueden trabajar directamente con su cliente para generar una hoja de cálculo de pérdida de beneficios consensuada entre ambas partes: aseguradora y asegurado. 

Pérdida de beneficios: diferencias entre «valor» y «exposición»

Un consejo importante que conviene recordar a la hora de reportar la pérdida de beneficios es declarar siempre el «valor» y no la «exposición». ¿La diferencia? Cuando hablamos de «valor», nos referimos a un importe anual de referencia. La «exposición» por pérdida de beneficios, en cambio, es un importe que viene a reflejar la pérdida financiera que una determinada organización registraría en caso de siniestro específico. A la hora de calcular este valor, se tienen en cuenta, entre otros factores, las interdependencias con otras instalaciones, los tiempos de recuperación necesarios, la reducción de las pérdidas, o las posibilidades de compensación de la producción utilizando otras instalaciones. Para obtener más información acerca de estos conceptos, le animamos a consultar el artículo enVision de 2019 «Declaración de pérdida de beneficios: la importancia de no confundir exposición con valor».

En resumen…

El proceso de declaración de pérdida de beneficios puede ser más sencillo y efectivo cuando:

  • Entendemos que «exposición» y «valor» son dos medidas distintas. No lo olvide: el valor de pérdida de beneficios representa un importe anual de referencia utilizado para el cálculo de valores.
  • Participa en el proceso un experto contable del asegurado que comprende los conceptos básicos relativos al proceso de declaración de pérdida de beneficios.
  • La declaración se basa en el estado de resultados de la compañía, un enfoque que garantiza una mayor eficiencia y comprensión.
  • Se utilizan los recursos de AFM para obtener asistencia adicional, como nuestro equipo de consultores de riesgos empresariales, el equipo encargado de su cuenta y nuestro Centro de formación de AFM, que ofrece tanto a corredores como a asegurados un curso gratuito de una hora de duración titulado «Declaración de valores precisos» («Reporting Accurate Values», en inglés).

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